El movimiento en tu entorno diario
En las principales ciudades de México, es muy común pasar horas enteras en la oficina frente a una computadora, o atrapados en el tráfico vehicular o en el transporte público. Ese sedentarismo prolongado es el responsable de que lleguemos a casa con la energía por los suelos.
Romper con esa quietud no requiere inscribirse a un gimnasio extenuante. Se trata de activar el cuerpo suavemente para que responda mejor a las demandas de nuestra rutina urbana.
En la oficina
Levántate por agua cada hora. Estira las piernas, el cuello y los hombros suavemente para liberar la tensión de la silla.
En los traslados
Si usas metro o autobús, intenta bajarte una parada antes y caminar. Si manejas, estaciona a un par de cuadras de tu destino.
En casa
Aprovecha el fin de semana para dar una caminata tranquila en un parque local con tu familia o mascota, sin prisa.
Consejos prácticos para el día a día
Cosas sencillas que puedes implementar desde hoy mismo y que marcan una gran diferencia.
La regla 50/10
Por cada 50 minutos de trabajo concentrado, oblígate a regalarte 10 minutos de pausa visual y física lejos de las pantallas.
Hidratación constante
Mantén siempre un termo con agua natural en tu escritorio. A veces la fatiga repentina a media tarde es solo falta de hidratación.
Caminatas de digestión
Un paseo lento de 10 a 15 minutos tras la hora de la comida ayuda a evitar la pesadez y el cansancio extremo vespertino.